A veces ocurre tras el cierre de una puerta
que la gravedad aumenta cinco o siete veces
el mundo entonces anda muy deprisa
y los pocos que te miran
parece que preguntan
¿por qué te mueves tan despacio?
Sabrás que es uno de esos días que existen
en todas las ciudades
cuando el metro se desplace en círculos
y tu único paisaje sea el negro del subsuelo
y el anuncio eterno de la siguiente parada
enviado en una grabación a través del tiempo
desde ese futuro que nunca existirá
Afilados dardos de shiatsu apretarán tu cerebro
todo sonido se amplificará y podrás observar que cuelga
de tu corazón un martillo en equilibrio
amenazando con descolgarse y aplastar tus pulmones
podrás observar tu cuerpo como en una película
donde las paredes de tu vagón irán comprimiéndose
hasta que solo quede una fina hoja de metal tan delgada como un folio
de la que saldrás de alguna manera
Si consigues finalmente caminar sobre la superficie
aún con el bombo de tu corazón como la primera fila de Prodigy
y el peso del martillo sobre los vasos cardiovasculares
rojos como el único color de los semáforos
oleadas de hambrientos chocarán contra tus codos
al igual que una manada de cuervos se golpería
para alcanzar el cuerpo del alce atropellado
No será fácil conseguir aire
tus sentidos prestarán especial atención
a las discusiones ajenas porque su ruido repercutirá
sobre tu alma al igual que ciertos animales
responden a su nombre alzando sus orejas
devolviéndote a viejas tormentas y naufragios
Si finalmente consigues probar el sabor de la arena
de la orilla de tu casa después de recibir el azote de las mareas
de las grandes ciudades que son como decía
todas las ciudades
y te deslizas hacia tus sábanas arrastrando un pie
y luego el otro comprobarás
qué poco importa y qué lejano queda ya
el sonido del metro
ya casi olvidado como se olvidan
los enamoramientos fugaces en los días soleados
qué poco importan ya los hachazos y las balas
el sangrado sobre la moqueta de tu cuarto
qué poco importan las taladradoras de tu vecino
pues hay tan pocas cosas por las que preocuparse
tan pocas por las que merezca la pena
levantar el peso de una palabra
que te dejarás caer a ese reino de los sueños
como Alicia por la madriguera
olvidando dónde estuviste todo el día
y por qué tratabas de correr hacia alguna parte
sabrás entonces compañero
que no puedes recordar porque
hasta para eso te hace falta tiempo
Al día siguiente si es que tienes la suerte de llegar tan lejos
con casi total seguridad volverás a estar en blanco
Quizá con suerte sientas el beso de un nuevo día
sobre tus labios la chispa de luchar de nuevo
esa añoranza de tener algún día
el tiempo suficiente para volver aquí
a terminar este poema
Showing posts with label Poemas. Show all posts
Showing posts with label Poemas. Show all posts
The lights in your face are moving.
We can't be draw in a paper. Even if someone tries to - and it may be really accurate - there are a few things that will always be missed, that's why we are like a river about to kiss the ocean, our roots will remain the same while we can grow wider and wider.
But if it comes to be draw, we should be running from one place to another, our shape at the beginning of the picture should not be the same at the end.
That's why you'll need to be surrounded by a pack of wolves that will look through the ever changing lights, that will go up to the edge of life, with eyes open enough to look through words and fears, to smell the formless spirit that lies beneath every step.
So they'll hold inside their lungs the smell of who you are, and will back you up when you try to achieve your goals. They will howl and run with you, they'll see the passion that light your eyes and they'll embrace it without been asked to because passion and mutual care will be your common language.
In this way, and only if you ask them to, you'll be able to fully finish the picture that you started.
Because somethings shouldn't be done only with a pair of eyes.
UNA CASA EN EL BOSQUE
La soledad es como tú
una casa vacía sin ventanas
donde sólo queda una pequeña
luz parpadeante
puedes llamar a la puerta decidirte a
caminar sobre el crujido de sus huesos
sentir el aliento de los fantasmas
abrazar el miedo
hacer noche
esperar a ver
qué pasa
si amaneces
si te quedas allí
si aceptas las ráfagas
y el aullido del búho
si aceptas el alce o el cuervo
que un día se llevarán tu ropa en la boca
si aceptas las goteras y el musgo
la serpiente y el lobo
si lo absorbes todo
como una esponja
la soledad será tu casa
la próxima vez que alguien llame
ya no estará vacía
serás tú el que responda.
una casa vacía sin ventanas
donde sólo queda una pequeña
luz parpadeante
puedes llamar a la puerta decidirte a
caminar sobre el crujido de sus huesos
sentir el aliento de los fantasmas
abrazar el miedo
hacer noche
esperar a ver
qué pasa
si amaneces
si te quedas allí
si aceptas las ráfagas
y el aullido del búho
si aceptas el alce o el cuervo
que un día se llevarán tu ropa en la boca
si aceptas las goteras y el musgo
la serpiente y el lobo
si lo absorbes todo
como una esponja
la soledad será tu casa
la próxima vez que alguien llame
ya no estará vacía
serás tú el que responda.
SUSPIRO DE DOMINGO
A Zahara,
por recordarme que una vez fui eterno.
Ya mañana
cuando haya mudado de piel
moveré las alas y seré ave en lugar de árbol
me diré: "no te enamores, pájaro loco,
¿no ves que la Luna nunca responde?
¿no ves que no está a tu alcance?".
Ya mañana
me desprenderé del pijama
y esta resaca que acaricia mis sentidos
me diré: "en los libros se está bien
porque todo les ocurre a otros
pero el pan no nacerá en tu boca".
Pero hoy es sencillo: sólo quiero ser árbol
que tus imágenes se posen en mis ramas
y mis raíces se hundan en tus palabras
poder decir: "el amor es un hueco en la acera
por el que caemos sin remedio
puedes llamarlo viaje, mirada o abrazo
llámalo chispa si quieres, pero siente como
pone en su sitio cada hueso de tu espalda
siente cómo cambia el paisaje".
Hoy seré una casa de relojes parados en el tiempo
el árbol donde quise escribir un corazón
invitándote a dormir bajo su sombra
el temor al movimiento, antes de que
con la distancia escapes de mi
cuerpo
antes de
que
dejen
de besarme
tus recuerdos y olvide que te quiero.
![]() |
| Zahara @ Sala RadioLab |
TERROR NIVEL II.
Si pudieras entrar por mis ojos
como la serpiente en la tierra
escucharías el sonido de mi voz.
He olvidado que todo laberinto es un círculo
cuando tú eres la mano
que da cuerda al reloj la mano
que abre la puerta
a la lengua del universo
que es la voz del segundero:
el juego de la vida es ahora
el juego de la muerte.
Las luciérnagas se apagan a mitad de vuelo
su cadáver forma árboles
que crecen hacia dentro
como ríos de heridas subterráneas
las luciérnagas siempre serán sueños
y un cielo conquistado por árboles
que acaricien las nubes la esperanza.
Mi voz es un pájaro sin batería
este cuerpo será mi tumba
esta silla será mi celda
el tiempo es un virus
que borra los caminos
y mata luciérnagas.
como la serpiente en la tierra
escucharías el sonido de mi voz.
He olvidado que todo laberinto es un círculo
cuando tú eres la mano
que da cuerda al reloj la mano
que abre la puerta
a la lengua del universo
que es la voz del segundero:
el juego de la vida es ahora
el juego de la muerte.
Las luciérnagas se apagan a mitad de vuelo
su cadáver forma árboles
que crecen hacia dentro
como ríos de heridas subterráneas
las luciérnagas siempre serán sueños
y un cielo conquistado por árboles
que acaricien las nubes la esperanza.
Mi voz es un pájaro sin batería
este cuerpo será mi tumba
esta silla será mi celda
el tiempo es un virus
que borra los caminos
y mata luciérnagas.
NO SÉ NADA DEL AMOR
no sé nada del amor
pero sé que hay abrazos
que son un puente entre dos mundos
como besos
que anuncian la llegada del verano
¿quién puede saber algo
cuando el tiempo borra las huellas
que no borra el olvido?
no sé nada del amor
pero dibujo su forma como una plaza
donde bailan los muchachos por la noche
y la risa enciende las farolas
quizá lo único que podamos saber
sea lo que se siente
con los dedos o la boca
jugando piel con piel
con los ojos o las palabras
observando el espejo de la belleza
en ese preciso instante
no el recuerdo no esa cuerda floja
sobre la que nadie camina sin caerse
sino el momento donde un abrazo
anuncia el deshielo
los pájaros vuelven
y crece la hierba
no sé nada del amor
pero ojalá sea hilo suficiente
para unir las cuerdas y hacer una puerta
ojalá sea otra dimensión
más cálida más lenta más suave
donde olvidar el vértigo a los precipicios
no sé nada del amor
pero si somos las personas
que llevamos en nuestra maleta
que bien que ahora estes aquí
conmigo
y ojalá te quedes también mañana.
pero sé que hay abrazos
que son un puente entre dos mundos
como besos
que anuncian la llegada del verano
¿quién puede saber algo
cuando el tiempo borra las huellas
que no borra el olvido?
no sé nada del amor
pero dibujo su forma como una plaza
donde bailan los muchachos por la noche
y la risa enciende las farolas
quizá lo único que podamos saber
sea lo que se siente
con los dedos o la boca
jugando piel con piel
con los ojos o las palabras
observando el espejo de la belleza
en ese preciso instante
no el recuerdo no esa cuerda floja
sobre la que nadie camina sin caerse
sino el momento donde un abrazo
anuncia el deshielo
los pájaros vuelven
y crece la hierba
no sé nada del amor
pero ojalá sea hilo suficiente
para unir las cuerdas y hacer una puerta
ojalá sea otra dimensión
más cálida más lenta más suave
donde olvidar el vértigo a los precipicios
no sé nada del amor
pero si somos las personas
que llevamos en nuestra maleta
que bien que ahora estes aquí
conmigo
y ojalá te quedes también mañana.
HAPPO MOKU
Naciste desnudo
y las raíces de tu tierra
te fueron dando forma
nadie sabía si serías
un abedul o una sequoia, un sauce
boxeador o una mala hierba.
Empezó como todas las alegorías
hijas intangibles de la niebla,
bañadas por el polvo de estrellas
que las madres llevan en sus ojos:
Te pusieron unas gafas
y empezó a llover sobre ti
la experiencia.
Si buscas en tu traje probablemente
encuentres nombres, pautas y direcciones.
Si tratas de volar tendrás que desprenderte de eso.
No poder volar es ser besado por la muerte.
La muerte es un concepto.
El concepto es lo único que puede matar
una metáfora. Tu sangre es de metáfora
porque vienes como todos de la niebla.
El mundo es una metáfora.
Para descubrir los secretos del mundo
tendrás que mirar con ojos de metáfora.
Mirar a través de los muros de la realidad
es mirar con tus ojos verdaderos.
Eso es happo moku
practicarlo es ampliar tus fronteras
es acercarse al universo con los ojos.
y las raíces de tu tierra
te fueron dando forma
nadie sabía si serías
un abedul o una sequoia, un sauce
boxeador o una mala hierba.
Empezó como todas las alegorías
hijas intangibles de la niebla,
bañadas por el polvo de estrellas
que las madres llevan en sus ojos:
Te pusieron unas gafas
y empezó a llover sobre ti
la experiencia.
Si buscas en tu traje probablemente
encuentres nombres, pautas y direcciones.
Si tratas de volar tendrás que desprenderte de eso.
No poder volar es ser besado por la muerte.
La muerte es un concepto.
El concepto es lo único que puede matar
una metáfora. Tu sangre es de metáfora
porque vienes como todos de la niebla.
El mundo es una metáfora.
Para descubrir los secretos del mundo
tendrás que mirar con ojos de metáfora.
Mirar a través de los muros de la realidad
es mirar con tus ojos verdaderos.
Eso es happo moku
practicarlo es ampliar tus fronteras
es acercarse al universo con los ojos.
¿QUIÉN BEBERÁ EL AGUA DE LAS SOMBRAS?
"Mantengo el equilibrio sobre el mundo,
alguien tiene que hacerlo,
alguien ha de beber el agua de las sombras".
alguien tiene que hacerlo,
alguien ha de beber el agua de las sombras".
—Raúl Quinto.
Ahora que los formatos están cambiando,
que vivimos en habitaciones cerradas
donde ahogamos nuestros gritos.
Puede que crean que acabó el espectáculo,
que la ausencia de ruido es la ausencia de vida;
se equivocaron.
Seguimos pintando el color de los semáforos.
Seguimos dibujando mapas sin frontera
donde van a jugar los muchachos.
En el exterior la gente esquiva la lluvia,
caminan bien pegados, se tocan la corteza,
se huelen, a veces rompen algo,
pero ya no sangran como nosotros.
Aquí tenemos provisiones, una radio
y mucha tiza para seguir
escribiendo en las paredes.
SI FUERA POR ÉL.
Sé que habría dejado el café, solo, con hielo
por un poco de tu tiempo, a solas, contigo.
Sé que habría curado tus heridas, con la lengua,
con sus dedos y sus versos hilvanados de ida y vuelta.
Sé que habría inventado un mundo donde juntos
no hay distancia, y cada despertar es un milagro
aunque sea en habitaciones separadas, como dos planetas
que esperan a estar alineados para verse.
Sé que habría escalado hasta tu ventana, porque ya lo he visto
hacerlo otras veces sin motivo,
y ahora sé de qué van todos esos argumentos y todo ese papeleo
para construir contigo las mejores noches o ser la bengala
que te ilumine a lo lejos, cuando no puedas hacer luz. Fuego
al chocar su piel contra la tuya.
Sé muy bien que habría dejado el whisky, solo, con hielo,
por beberlo directamente desde tu pubis, al caer desde tu cuello.
Como sé de qué van todos esos miedos suyos,
y la forma en que una palabra tuya basta para salvarle
de esos infiernos que tan bien me conozco.
Joder,
si fuera por él, te persiguiría como el sol a la luna
desafiando a las leyes del universo
hasta fundirse contigo para siempre.
Y tendrías que ver cómo viene y me dice en nuestro idioma
que ya no, que ya no le valen las estrellas,
que todas las malditas estrellas llevan tu nombre, sus favoritos,
que las ha intentado atrapar todas como quien conserva
un sonido en un bote de cristal. Tus suspiros.
Sé que él está coleccionando hasta la forma de tu risa
para hacer un doctorado sobre esa medicina natural,
y sé que está haciendo experiencia en el extranjero:
ser un soplo de aire fresco,
ser la brisa que se cuela entre tus manos, que acaricia tus mejillas,
pero ser en definitiva el lobo que espera a los pies de tu cama
y bebe los vientos por ti.
Y ser también real, como ese momento en el que leas
estas letras y sepas que si fuera por él
podría, para empezar, haber escrito versos mejores que estos
o dar su vida por tus huesos.
Y aún entonces, sé que seguiría desafiando esas leyes del universo,
porque también lo he visto hacerlo otras veces, pero esta vez
renacer aullando a la luna,
y que en secreto,
la luna lleve tu nombre.
por un poco de tu tiempo, a solas, contigo.
Sé que habría curado tus heridas, con la lengua,
con sus dedos y sus versos hilvanados de ida y vuelta.
Sé que habría inventado un mundo donde juntos
no hay distancia, y cada despertar es un milagro
aunque sea en habitaciones separadas, como dos planetas
que esperan a estar alineados para verse.
Sé que habría escalado hasta tu ventana, porque ya lo he visto
hacerlo otras veces sin motivo,
y ahora sé de qué van todos esos argumentos y todo ese papeleo
para construir contigo las mejores noches o ser la bengala
que te ilumine a lo lejos, cuando no puedas hacer luz. Fuego
al chocar su piel contra la tuya.
Sé muy bien que habría dejado el whisky, solo, con hielo,
por beberlo directamente desde tu pubis, al caer desde tu cuello.
Como sé de qué van todos esos miedos suyos,
y la forma en que una palabra tuya basta para salvarle
de esos infiernos que tan bien me conozco.
Joder,
si fuera por él, te persiguiría como el sol a la luna
desafiando a las leyes del universo
hasta fundirse contigo para siempre.
Y tendrías que ver cómo viene y me dice en nuestro idioma
que ya no, que ya no le valen las estrellas,
que todas las malditas estrellas llevan tu nombre, sus favoritos,
que las ha intentado atrapar todas como quien conserva
un sonido en un bote de cristal. Tus suspiros.
Sé que él está coleccionando hasta la forma de tu risa
para hacer un doctorado sobre esa medicina natural,
y sé que está haciendo experiencia en el extranjero:
ser un soplo de aire fresco,
ser la brisa que se cuela entre tus manos, que acaricia tus mejillas,
pero ser en definitiva el lobo que espera a los pies de tu cama
y bebe los vientos por ti.
Y ser también real, como ese momento en el que leas
estas letras y sepas que si fuera por él
podría, para empezar, haber escrito versos mejores que estos
o dar su vida por tus huesos.
Y aún entonces, sé que seguiría desafiando esas leyes del universo,
porque también lo he visto hacerlo otras veces, pero esta vez
renacer aullando a la luna,
y que en secreto,
la luna lleve tu nombre.
(en ese maldito idioma
que hablamos él y yo.)
que hablamos él y yo.)
EL JAZZ DE LOS PREPARATIVOS.
A mitad de la noche, la maleta se mueve como con vida propia.
Es el espíritu de la aventura
que se ha colado en ella,
cantando a pleno pulmón
la vieja melodía antes de un viaje.
Las mariposas de la música se cuelan por la ventana,
y mi corazón tartamudo sale de su caja
bajo ese aleteo hiperactivo,
donde aventura y corazón bailan pegados,
como dos amantes que nunca debieron separarse.
Al final de la noche, la aventura es una pizarra vacía,
esperando a que escriban sobre ella
todas esas piezas que encajan formando buenos recuerdos.
Al amanecer, siempre con pocas horas de sueño,
el ritual acaba en un susurro de palabras arcanas:
Es el espíritu de la aventura
que se ha colado en ella,
cantando a pleno pulmón
la vieja melodía antes de un viaje.
Las mariposas de la música se cuelan por la ventana,
y mi corazón tartamudo sale de su caja
bajo ese aleteo hiperactivo,
donde aventura y corazón bailan pegados,
como dos amantes que nunca debieron separarse.
Al final de la noche, la aventura es una pizarra vacía,
esperando a que escriban sobre ella
todas esas piezas que encajan formando buenos recuerdos.
Al amanecer, siempre con pocas horas de sueño,
el ritual acaba en un susurro de palabras arcanas:
Que lo que sea unido con magia,
no lo separe el olvido.
TERROR NIVEL I.
El grito se ahoga cuando el silencio le cierra la boca,
las palabras se estrellan en la garganta,
se hacen ceniza, resonancias en onda baja,
pequeños cristales corriendo por sus venas.
Quiere ser fuego,
pero es vapor encerrado en un frasco.
El paso se queda en la idea de realizarse,
sus pies descalzos no reciben el impulso,
el segundero se hace cargo de su piel,
como un marionetista de su artefacto.
Quiere ser aire,
pero es un barco atrapado en el fondo del océano.
En su pecho aletea un dragón de hueso,
cuyo aliento son las sombras que nublan sus sentidos. Sus propias sombras.
En sus heridas bailan los gusanos, devoran sus ganas
y crecen hasta ser rinocerontes de ojos en llamas. Sus propios miedos.
Sus ojos ven el movimiento de las nubes, trenes etéreos
de relojes en las ruedas y sueños en los vagones. Sus propios sueños.
Su latido es la luz intermitente de una ciudad en miniatura
dentro de una bóveda donde no deja de nevar. Su propio ser vestido de invierno.
Así trascurre un día sin movimiento.
A veces el tiempo es un corazón que sigue latiendo
sobre agua salada,
en un bote de cristal opaco.
las palabras se estrellan en la garganta,
se hacen ceniza, resonancias en onda baja,
pequeños cristales corriendo por sus venas.
Quiere ser fuego,
pero es vapor encerrado en un frasco.
El paso se queda en la idea de realizarse,
sus pies descalzos no reciben el impulso,
el segundero se hace cargo de su piel,
como un marionetista de su artefacto.
Quiere ser aire,
pero es un barco atrapado en el fondo del océano.
En su pecho aletea un dragón de hueso,
cuyo aliento son las sombras que nublan sus sentidos. Sus propias sombras.
En sus heridas bailan los gusanos, devoran sus ganas
y crecen hasta ser rinocerontes de ojos en llamas. Sus propios miedos.
Sus ojos ven el movimiento de las nubes, trenes etéreos
de relojes en las ruedas y sueños en los vagones. Sus propios sueños.
Su latido es la luz intermitente de una ciudad en miniatura
dentro de una bóveda donde no deja de nevar. Su propio ser vestido de invierno.
Así trascurre un día sin movimiento.
A veces el tiempo es un corazón que sigue latiendo
sobre agua salada,
en un bote de cristal opaco.
JUEGOS DE NIÑOS.
Quiero que me beses tú primero
para que yo te deba un beso,
y luego besarte yo dos veces
para que tú me debas uno.
Y si quieres jugamos a las caricias en la nuca
al cariño tierno o al sexo salvaje,
que hoy me sobra el amor
y se me desborda entre los dedos,
y a lo mejor a ti te falta lo que a mí
me sobra.
(o puede que viceversa,
no lo sé.)
Puede que aún no lo sepas,
pero a veces caigo al silencio
donde lucho con mis monstruos,
y si tú me esperases a la salida,
yo luego te espero donde tú prefieras
para un café de esos
que saben a libro nuevo.
(o para más actividades de cama,
si disculpas la torpeza de estas ganas
que tropiezan entre ellas,
por encontrarte.)
Si quieres viajar conmigo
llévame lejos,
vámonos al país de los enamorados
al de las penas ahogadas
al de los miedos compartidos
o los vicios,
tú me llevas primero a tu lugar
y luego si quieres,
yo te llevo al mío.
(puede que si viajas conmigo te lleve
siempre dentro de mí,
y quizá un día lo sepas
por un poema.)
Quiero que me esperes
si me paro, por ejemplo, a mirar el ocaso,
y me digas que a ti también te gusta
como el sol le hace cosquillas al horizonte.
(como yo quiero hacértelas a ti,
así de caliente,
de despacio.)
Pero no me quieras,
que me asusto.
No me busques,
deja que sea yo quien te encuentre.
Mírame con buenos ojos,
con palabras buenas,
que ya es para mí suficiente.
Y si un día te digo que te quiero
entonces sí,
quiéreme tú también,
si quieres.
Pero deja entonces que yo sea el primero
y tú me debas una,
para que yo te deba un beso,
y luego besarte yo dos veces
para que tú me debas uno.
Y si quieres jugamos a las caricias en la nuca
al cariño tierno o al sexo salvaje,
que hoy me sobra el amor
y se me desborda entre los dedos,
y a lo mejor a ti te falta lo que a mí
me sobra.
(o puede que viceversa,
no lo sé.)
Puede que aún no lo sepas,
pero a veces caigo al silencio
donde lucho con mis monstruos,
y si tú me esperases a la salida,
yo luego te espero donde tú prefieras
para un café de esos
que saben a libro nuevo.
(o para más actividades de cama,
si disculpas la torpeza de estas ganas
que tropiezan entre ellas,
por encontrarte.)
Si quieres viajar conmigo
llévame lejos,
vámonos al país de los enamorados
al de las penas ahogadas
al de los miedos compartidos
o los vicios,
tú me llevas primero a tu lugar
y luego si quieres,
yo te llevo al mío.
(puede que si viajas conmigo te lleve
siempre dentro de mí,
y quizá un día lo sepas
por un poema.)
Quiero que me esperes
si me paro, por ejemplo, a mirar el ocaso,
y me digas que a ti también te gusta
como el sol le hace cosquillas al horizonte.
(como yo quiero hacértelas a ti,
así de caliente,
de despacio.)
Pero no me quieras,
que me asusto.
No me busques,
deja que sea yo quien te encuentre.
Mírame con buenos ojos,
con palabras buenas,
que ya es para mí suficiente.
Y si un día te digo que te quiero
entonces sí,
quiéreme tú también,
si quieres.
Pero deja entonces que yo sea el primero
y tú me debas una,
y luego si así lo sientes
quiéreme dos veces.
Y con ese juego
vamos viajando.
vamos viajando.
SIEMPRE VIVO ALLÍ.
Siempre vivo allí donde se escucha el latido de
la luz verde de un proyecto.
Mi casa está donde las emociones
se te pegan a la piel como propias.
Y jugamos a una vida que parece nuestra.
Siempre vivo allí donde hay vicio
y es por vicio que me olvido de mí.
Hasta que algo muy fuerte como terremoto
que apaga la pantalla desde la que ves el mundo,
algo como el eco de la vida
lanzándote un mensaje en braile,
en la mecha encendida de una bomba,
me dice que despierte.
Esas veces,
dejo atrás el hogar donde no pasa el tiempo,
y salgo de viaje
hacia mi árbol de las promesas
y mi montaña de los remedios,
para marcar con navaja otro contador al lado de:
"Mañana me propongo ser mejor."
Un segundo vale más cada día,
—me digo.—
y ya es hora de hacer algo
con esta casa sin tejado
de ciento pájaros volando,
que soy yo.
la luz verde de un proyecto.
Mi casa está donde las emociones
se te pegan a la piel como propias.
Y jugamos a una vida que parece nuestra.
Siempre vivo allí donde hay vicio
y es por vicio que me olvido de mí.
Hasta que algo muy fuerte como terremoto
que apaga la pantalla desde la que ves el mundo,
algo como el eco de la vida
lanzándote un mensaje en braile,
en la mecha encendida de una bomba,
me dice que despierte.
Esas veces,
dejo atrás el hogar donde no pasa el tiempo,
y salgo de viaje
hacia mi árbol de las promesas
y mi montaña de los remedios,
para marcar con navaja otro contador al lado de:
"Mañana me propongo ser mejor."
Un segundo vale más cada día,
—me digo.—
y ya es hora de hacer algo
con esta casa sin tejado
de ciento pájaros volando,
que soy yo.
ANTES DE VOLAR.
Hoy me desperté con ganas
de verme reflejado en tus ojos,
de preparar un desayuno para dos,
y comerte después en la cama
mientras el café se enfría
y el pan ha saltado de la tostadora.
Hoy me desperté con ganas
de leerte la última cita de un libro
que me dejó a cuadros,
de empezar el día viajando con palabras
en tu oido, despacio, susurros
mientras te veo conmigo con lo que te quede
de ropa bajo las sábanas.
Hoy me desperté con ganas
de enjabonarte la espalda,
de escribir besos en tu piel
mientras se los lleva el agua,
de limpiarnos lo de anoche
y vestirnos luego para salir a la calle.
(Sabes como me gusta ver cómo te vas tapando,
donde yo te he besado antes.)
Hoy me desperté con ganas
de coger el mismo taxi que tú,
que te llevase de vuelta a casa
mientras a mí me lleva al aeropuerto
y a una cama que no es tan mía
porque tú no estas en ella.
Y aquí estoy,
puedo mirarme en el retrovisor de este taxi
pero no me vale mi reflejo ni un penique,
si no está protegido bajo tus pestañas,
no me vale hoy
si no son tus labios los que me despiden
y con el silencio de tus ojos
me dices todo lo que te callas en las despedidas.
Y aquí estoy,
escribiendo en el primer sitio que tengo a mano,
todas las cosas que no te he dicho,
por si acaso, por si esta vez ocurre el desastre,
por este miedo que le tengo últimamente
a eso de volar.
Ya sé que a veces dramatizo demasiado,
como sé que tiemblo al escribirte,
pero también sé que ayer debí decirte:
Quédate.
de verme reflejado en tus ojos,
de preparar un desayuno para dos,
y comerte después en la cama
mientras el café se enfría
y el pan ha saltado de la tostadora.
Hoy me desperté con ganas
de leerte la última cita de un libro
que me dejó a cuadros,
de empezar el día viajando con palabras
en tu oido, despacio, susurros
mientras te veo conmigo con lo que te quede
de ropa bajo las sábanas.
Hoy me desperté con ganas
de enjabonarte la espalda,
de escribir besos en tu piel
mientras se los lleva el agua,
de limpiarnos lo de anoche
y vestirnos luego para salir a la calle.
(Sabes como me gusta ver cómo te vas tapando,
donde yo te he besado antes.)
Hoy me desperté con ganas
de coger el mismo taxi que tú,
que te llevase de vuelta a casa
mientras a mí me lleva al aeropuerto
y a una cama que no es tan mía
porque tú no estas en ella.
Y aquí estoy,
puedo mirarme en el retrovisor de este taxi
pero no me vale mi reflejo ni un penique,
si no está protegido bajo tus pestañas,
no me vale hoy
si no son tus labios los que me despiden
y con el silencio de tus ojos
me dices todo lo que te callas en las despedidas.
Y aquí estoy,
escribiendo en el primer sitio que tengo a mano,
todas las cosas que no te he dicho,
por si acaso, por si esta vez ocurre el desastre,
por este miedo que le tengo últimamente
a eso de volar.
Ya sé que a veces dramatizo demasiado,
como sé que tiemblo al escribirte,
pero también sé que ayer debí decirte:
Quédate.

VIAJE A DONDE TODO ES POSIBLE: EL MUNDO INTERIOR.
Una vez un mago hizo un
viaje,
encontró un lago tétrico y lanzó
un barquito de papel
y unas cuantas palabras al agua.
Quería descubrir
cuál se hundiría primero.
El lago entonces pasó a ser un paraíso,
los dragones volvieron a la vida,
el misterio puro y absoluto del verbo,
se hundió en aquel lago de la imaginación.
Su corazón empezó a latir más fuerte,
había creado magia, se sintió vivo de nuevo.
Aquel día llegó la poesía,
y nada volvió a ser como antes.
La poesía está en todas partes,
pero primero, en nosotros mismos.
encontró un lago tétrico y lanzó
un barquito de papel
y unas cuantas palabras al agua.
Quería descubrir
cuál se hundiría primero.
El lago entonces pasó a ser un paraíso,
los dragones volvieron a la vida,
el misterio puro y absoluto del verbo,
se hundió en aquel lago de la imaginación.
Su corazón empezó a latir más fuerte,
había creado magia, se sintió vivo de nuevo.
Aquel día llegó la poesía,
y nada volvió a ser como antes.
La poesía está en todas partes,
pero primero, en nosotros mismos.
EL PRECIO DE SER GUIONISTA DE LA VIDA
Yo creo que matar a Dios
estuvo bien,
tendríamos que haberlo televisado.
Y si era realmente importante
que lo resucitaran en la siguiente temporada
más fuerte o con mejores argumentos.
Pero parece que una vez empezamos a dar muerte
no dejamos ni a uno vivo
de aquellos valores del pasado.
Todo ha pasado tan deprisa,
que parece mentira,
que los valores sean ahora la excepción.
Y el mercado y la moneda
lo primero.
Las personas escriben la historia de las personas.
Y lo irónico, es que ya no son las personas,
los protagonistas.
¿Cómo puede ser eso?
estuvo bien,
tendríamos que haberlo televisado.
Y si era realmente importante
que lo resucitaran en la siguiente temporada
más fuerte o con mejores argumentos.
Pero parece que una vez empezamos a dar muerte
no dejamos ni a uno vivo
de aquellos valores del pasado.
Todo ha pasado tan deprisa,
que parece mentira,
que los valores sean ahora la excepción.
Y el mercado y la moneda
lo primero.
Las personas escriben la historia de las personas.
Y lo irónico, es que ya no son las personas,
los protagonistas.
¿Cómo puede ser eso?
Subscribe to:
Posts (Atom)
